Sí — y bomberos en Florida han documentado casos donde eso costó vidas, sin que ningún huracán estuviera ocurriendo.
En Hollywood, Florida (2007), una mujer de 72 años murió en un incendio doméstico porque no pudo escapar por una ventana cubierta con persianas anticiclónicas instalados fuera de temporada. En Fort Lauderdale (2004), un sacerdote murió cuando los persianas anticiclónicas dificultaron tanto su escape como el rescate de bomberos. El patrón común no fue la marca del sistema — fue el tiempo que permaneció instalado sin necesidad real.
El mismo criterio de prueba que demuestra que un sistema resiste una viga de madera disparada a 100 mph es, precisamente, la razón por la que ese mismo sistema es casi imposible de forzar desde el interior en una emergencia que no sea un huracán.
- ¿Tu protección permanece instalada todo el año "por si acaso", o solo durante la ventana real de amenaza?
- ¿Cada habitación ocupada conserva al menos una salida de emergencia sin bloquear?
- ¿Tu sistema puede retirarse rápido por tu propio personal, o depende de un contratista externo cada vez?
- México no tiene un registro público de este tipo de incidentes — eso no significa que el riesgo no exista, significa que nadie lo está midiendo.
La solución no es una protección más débil — es un sistema diseñado para desplegarse y retirarse con facilidad, puesto solo cuando realmente hace falta.