Porque el tiempo de despliegue empieza en el almacén, no en la ventana.
Un resort puede tener cientos o miles de pantallas individuales. Un panel que se fija en unos pocos minutos puede tardar mucho más en localizarse, moverse por un pasillo de servicio, cargarse en un elevador y trasladarse por la propiedad.
El almacenamiento debe formar parte del diseño del sistema. El tamaño de la pantalla, la ubicación en el edificio, los accesos de servicio, los carros, los elevadores y el orden de despliegue determinan dónde deben vivir los paneles entre tormentas. En un resort grande, la mejor respuesta puede ser varios puntos de almacenamiento en vez de una sola bodega central.
- ¿Cuánto recorrido tiene cada panel antes de instalarse?
- ¿Los paneles grandes se guardan cerca de los vanos que protegen?
- ¿Los carros y los elevadores admiten el material?
- ¿Una sola puerta de almacén se convertirá en cuello de botella?
- ¿El almacén está ordenado en la misma secuencia del despliegue?
Un herraje rápido no produce un despliegue rápido si el hotel pasa horas moviendo la protección por la propiedad. El almacenamiento es parte del plan de huracán.