El costo de no proteger una propiedad no se limita al daño físico tras un evento extremo — incluye interrupciones operativas recurrentes, mantenimiento acumulado, impacto en seguros y pérdida de RevPAR que se extiende meses después de cada evento.
En propiedades hoteleras y comerciales medianas de la Riviera Maya, el costo total real de un solo evento de daño mayor puede superar los 15 millones de pesos — varias veces el costo de haber instalado protección certificada desde el inicio.
El costo más relevante no es el de un huracán categoría 5 — es el costo acumulado de eventos frecuentes de menor intensidad, como un restaurante de terraza que pierde entre 600,000 y 1.2 millones de pesos por temporada en interrupciones de lluvia con viento.
- ¿El análisis de costo incluye solo daño físico, o también pérdida operativa recurrente?
- ¿Se ha calculado el costo acumulado a 5 años, no solo el de un evento aislado?
- ¿La propiedad pierde ingreso por eventos menores de forma regular, no solo huracanes extremos?
- El momento más eficiente para proteger es antes de construir, no después del primer daño.
El costo real de no proteger casi siempre supera, por mucho, el costo de haber protegido desde el principio.