Este artículo se basa en el aviso intermedio 13A del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos y en el reporte matutino del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), ambos del 30 de septiembre de 2026. Los datos de un ciclón cambian con cada boletín: consulta siempre el aviso vigente del SMN o del NHC.

Según ese aviso, Manzanillo quedó dentro del aviso de tormenta tropical que el NHC mantenía de Punta San Telmo a Playa Pérula, aunque el centro de Rachel siguiera mar adentro. Para la costa de Colima, el SMN pronosticó vientos de 50 a 70 km/h con rachas de 70 a 90 km/h, lluvias de 75 a 150 mm y oleaje de 4 a 6 metros: suficiente para dañar ventanales y estructuras frente a la playa.

Dónde estaba Rachel y por qué Manzanillo quedó bajo aviso

El 30 de septiembre, la Secretaría de Marina (SEMAR) ubicó a Rachel como huracán categoría 1 a 375 km al oeste-suroeste de Manzanillo. El aviso 13A reportó vientos sostenidos de 140 km/h, movimiento al noroeste a 17 km/h e intensificación rápida, con posibilidad de llegar a huracán mayor en un día o poco más. La trayectoria lo alejaba del continente, hacia el sur de Baja California, hacia el jueves 1 de octubre.

La clave es que Manzanillo estaba bajo aviso, no solo bajo vigilancia: según el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS), un aviso significa que esas condiciones se esperan en algún punto del área. Ese día, la Capitanía Regional de Puerto cerró la navegación, Protección Civil cerró las playas de Manzanillo, Tecomán y Armería, y en El Paraíso, Armería, el oleaje agravó los daños que había dejado Polo la semana anterior.

Qué puede vivir Manzanillo sin que el ojo toque tierra

Según el NHC, los vientos huracanados de Rachel llegaban a 35 km del centro, pero los de tormenta tropical se extendían hasta 260 km; solo el lunes 28 de septiembre, Manzanillo acumuló 64.7 mm de lluvia. En la costa, eso se traduce en cuatro fuerzas:

  • Rachas. El promedio del boletín no rompe ventanas; las ráfagas sí. Una racha de 90 km/h convierte sillas, macetas y sombrillas en proyectiles.
  • Lluvia impulsada por viento. Entra por rieles de corredizas, sellos y juntas, y es la causa más frecuente de unidades fuera de servicio tras un ciclón que "no pegó" (ver lluvia impulsada por viento).
  • Oleaje. Con olas de 4 a 6 metros, palapas, restaurantes de primera línea, muros de contención y albercas a nivel de playa reciben el golpe directo del mar.
  • Presión diferencial. Si una ventana expuesta cede, el viento presuriza el interior y empuja techos y muros hacia afuera, como explicamos en cómo destruye realmente un huracán una casa.

Hoteles, condominios y restaurantes de playa: los más expuestos

Las bahías de Manzanillo y Santiago concentran hoteles, torres y restaurantes en una franja estrecha entre el mar y los cerros. En Playa Azul, Salahua, Las Brisas, la península de Santiago y la Zona Hotelera abundan los ventanales de piso a techo: el mayor atractivo comercial y el punto débil del envolvente, porque es la abertura más cara de reemplazar, la que más agua deja pasar y la que más presión interna genera si se rompe.

En un condominio, la protección es un problema colectivo con decisiones individuales: una torre es tan fuerte como su unidad peor protegida. Si un ventanal falla, el viento presuriza pasillos y ductos. Por eso recomendamos fijar en el reglamento un estándar mínimo de protección para fachadas expuestas y la obligación de retirar el mobiliario de terrazas al activarse un aviso.

Cómo proteger ventanas de huracanes en Manzanillo

Hay que evitar que un proyectil rompa el vidrio, que el viento presurice el interior y que la lluvia entre por los sellos. Así se comparan las opciones:

CriterioTriplayVidrio de impactoLona/malla anticiclónica certificada
Resistencia certificadaNoSíSí, según sistema
Ventanales de gran formatoMuy difícilSíDiseñada para grandes claros
Tiempo de despliegueDíasPermanenteHoras
Comportamiento con salitreSe degradaBuenoBueno con anclajes inoxidables
El vidrio puede quedar estrelladoProtege si no fallaSíEl impacto lo recibe la tela
Visibilidad durante el eventoNulaTotalTranslúcida en sistemas de malla

El triplay es un recurso de último momento: sin resistencia certificada, se agota en las ferreterías y es casi imposible de instalar en pisos altos. El vidrio de impacto es una buena base, pero la norma permite que quede estrellado: protege a las personas y aun así deja un vidrio que reemplazar. Las lonas y mallas certificadas trabajan antes del vidrio, desaceleran el proyectil y cubren claros muy grandes; en fachadas de gran formato son la opción más completa, sobre todo si cubren toda la envolvente (ver envolvente completa vs. protección parcial).

Salitre: el enemigo es el año, no la tormenta

Un sistema pasa once meses guardado frente al mar y unas horas trabajando. Muchos fallan porque el anclaje se corroyó, la rosca se trabó o la tela se degradó con el sol, así que la pregunta no es solo qué resiste, sino cómo llega el anclaje al quinto año. Exige anclajes y tornillos de acero inoxidable adecuado para ambiente marino, protegidos cuando el sistema no está montado, tela con resistencia UV y un lavado con agua dulce de rieles y anclajes cada temporada.

Qué proteger primero y qué hacer bajo aviso

Si el tiempo no alcanza, el orden importa más que la cantidad: ventanales orientados al mar; puertas corredizas de terraza, la entrada de agua más común; accesos a nivel de playa; cuartos de máquinas y tableros eléctricos, que guardan lo necesario para reabrir; y, al final, ventanas laterales. Toda instalación exterior debe terminar antes de que las rachas superen los 60 km/h.

Si solo pudieras hacer una cosa, retira o amarra todo lo que el viento pueda levantar en terrazas y azoteas: es gratis, toma una hora y elimina la fuente más común de proyectiles, que suele ser el propio edificio o el vecino. Después:

  • Limpia los drenajes de terrazas y azoteas y revisa que los anclajes no tengan corrosión y estén completos.
  • Coloca costales en accesos a nivel de playa y eleva los equipos eléctricos de planta baja.
  • Fotografía fachadas e interiores antes del evento para cualquier reclamación al seguro.
  • Infórmate solo por canales oficiales: SMN, Protección Civil de Colima y Capitanía de Puerto.

Lo que cuesta un ciclón que no pega

Manzanillo vivió en 1959 uno de los desastres naturales más mortíferos del país, pero lo que más se repite es el ciclón que pasa cerca: Polo y Rachel no impactaron el puerto y aun así dejaron playas cerradas, navegación detenida y daños en Armería.

Un ejemplo ilustrativo (estimado según patrones observados, no un caso real): un hotel de 120 habitaciones con tarifa promedio de 2,800 pesos y 65 % de ocupación genera unos 218,000 pesos diarios. Si la lluvia con viento deja 15 habitaciones fuera de servicio cuatro días, la pérdida directa ronda 110,000 pesos, más acabados; con un ventanal roto, la habitación sale del inventario semanas. Con dos o tres amenazas por temporada, la protección se vuelve una herramienta de ocupación efectiva (ver protección contra huracanes para hoteles).

Certificación verificable y costo de referencia

Hurricane Solution opera en México desde 2008. Su sistema HS-1500 está certificado bajo la norma ASTM E1996-09 en el Nivel E, el más alto de la norma, diseñado para instalaciones esenciales como hospitales: la prueba usa un proyectil de madera de 4.1 kg a 80 pies por segundo, frente a unos 50 del proyectil grande de Miami-Dade, y cada certificación tiene un número de expediente verificable (ver HS-1500 y la certificación Level E).

Los sistemas de protección con lonas anticiclónicas se diseñan a medida según los cálculos de cargas de viento de alta velocidad, los claros de las aberturas, los sustratos de anclaje y los requisitos de motorización. Contacte directamente a nuestro equipo de ingeniería para obtener un cálculo preciso de su proyecto.

Conclusión

Manzanillo no estuvo en la trayectoria del ojo de Rachel, pero sí dentro del aviso, con oleaje de 4 a 6 metros, lluvias intensas y rachas que podían superar los 80 km/h. Las propiedades que salen bien de semanas así saben qué proteger primero, pueden hacerlo en horas y tienen sistemas que sobreviven al salitre. Si la tuya aún no, agenda una evaluación técnica gratuita y revisa nuestra guía de protección para casas.

Este artículo forma parte de una serie sobre Rachel en el Pacífico mexicano, con guías para Puerto Vallarta, Cabo Corrientes y Costalegre, Lázaro Cárdenas y Los Cabos después de Polo.

Preguntas frecuentes

¿El huracán Rachel iba a tocar tierra en Manzanillo?

No, según el aviso 13A del NHC del 30 de septiembre de 2026: el centro seguía mar adentro. Manzanillo sí quedó dentro del aviso de tormenta tropical.

¿Manzanillo está en riesgo aunque el huracán pase lejos?

Sí. Para esa fecha, el SMN pronosticaba en Colima rachas de 70 a 90 km/h, lluvias de 75 a 150 mm y oleaje de 4 a 6 metros.

¿Cómo protejo mis ventanas de un huracán en Manzanillo?

Con protección exterior certificada sobre los ventanales orientados al mar. Si no la tienes, retira objetos sueltos y aleja muebles de los vidrios.

¿Puedo instalar protección a la medida con el ciclón en el pronóstico?

No de forma realista: se fabrica a la medida de cada abertura. Usa el evento para planear antes del siguiente.