Los ojillos pueden parecer una forma simple de sujetar una lona, pero también pueden concentrar carga en puntos pequeños del material.
Durante un huracán, la fuerza no se reparte de manera amable. Si el sistema depende de perforaciones rígidas en la tela, cada ojillo puede convertirse en un punto de concentración de estrés. Con impacto, vibración y presión repetida, esa zona puede deformarse, rasgarse o transferir demasiada carga al anclaje.
Un sistema de ojillos no es automáticamente una falla, pero debe probarse como parte del sistema completo. La pregunta crítica es si el método de sujeción distribuye la carga o si la concentra en puntos que pueden fallar primero.
- Pregunta si el sistema usa ojillos, clips, barras o anclaje flexible.
- Pide pruebas del sistema completo, no solo de la tela.
- Pregunta qué componente suele fallar primero bajo impacto repetido.
- Revisa si el proveedor puede explicar cómo se evita el desgarre alrededor de los puntos de fijación.
La tela puede ser fuerte, pero si la fuerza se concentra en un ojillo débil, el sistema entero puede fallar por el punto menos visible.