Una remodelación puede dejar obsoleto un sistema de protección aunque el sistema original haya sido correcto.
Cambiar ventanales, cerrar terrazas, modificar balcones o rediseñar fachadas altera las medidas, los puntos de anclaje y la geometría que el sistema protegía. Si el expediente técnico no se actualiza, el hotel puede creer que está protegido cuando ya no lo está.
Cada remodelación que afecte aberturas, fachadas o balcones debe revisarse con el proveedor antes de temporada para ajustar medidas, anclajes, manuales y cobertura del sistema.
- ¿La remodelación cambió alguna abertura protegida?
- ¿Se movieron o cubrieron puntos de anclaje?
- ¿El manual del sistema sigue coincidiendo con la propiedad actual?
- ¿El proveedor actualizó el expediente técnico después de la obra?
Remodelar sin revisar la protección puede crear un punto débil nuevo en una zona que el hotel creía resuelta.