Antes de que llegue la primera tormenta fuerte, el administrador debe saber qué está protegido, qué falta y quién actúa.
Puerto Vallarta no necesita esperar un huracán mayor para poner a prueba un edificio. La temporada de lluvias puede revelar problemas de drenaje, terrazas, filtraciones, accesos, plantas bajas y áreas exteriores mucho antes de que haya una alerta formal de huracán.
Un administrador debe revisar tres cosas antes de temporada: el estado físico de la protección instalada, el inventario de aberturas y áreas exteriores, y el protocolo operativo. Esto incluye confirmar herrajes, anclajes, etiquetas, almacenamiento, responsables, drenajes, terrazas, azoteas, accesos y áreas comunes. La revisión no debe hacerse cuando ya hay lluvia fuerte.
- Revisa anclajes, herrajes, etiquetas y almacenamiento de sistemas existentes.
- Identifica terrazas, azoteas y áreas comunes expuestas a lluvia.
- Confirma responsables de despliegue o cierre por área.
- Comunica a propietarios qué cubre el edificio y qué debe resolver cada unidad.
La administración que revisa antes de temporada no elimina la lluvia, pero reduce la improvisación cuando el edificio más necesita orden.