Sí — y es exactamente lo contrario de lo que la mayoría de la gente asume al ver muros gruesos y materiales tradicionales.
La resistencia real ante un huracán depende del diseño estructural específico frente a cargas de viento, no del grosor aparente de los muros — y muchos edificios históricos del Centro de Mazatlán nunca fueron diseñados considerando las cargas de presión que un evento de categoría 3 o superior puede generar.
En construcción de mampostería antigua, el fenómeno de presurización interna —cuando una abertura falla y el aire entra sin control, generando fuerza expansiva hacia afuera— puede ser todavía más peligroso que en construcción moderna reforzada, precisamente porque los materiales tradicionales no fueron calculados para ese tipo de carga.
- ¿Asumes que tu propiedad histórica es "sólida" solo por la apariencia de sus muros, sin haber evaluado su desempeño real ante presión de viento?
- ¿Las aberturas de tu edificio histórico tienen algún tipo de protección certificada, o dependen de su antigüedad como supuesta garantía?
- ¿Un proveedor ha evaluado específicamente cómo se comporta la mampostería histórica bajo cargas de categoría 3 o superior?
- La solidez visual y la resistencia estructural documentada ante viento son dos cosas completamente distintas.
Un edificio histórico no necesita menos protección de aperturas que uno moderno — con frecuencia necesita más, precisamente porque nunca fue diseñado pensando en este riesgo específico.