Porque «el hotel tiene protección contra huracanes» no le dice a la aseguradora qué está protegido en realidad.
Una propiedad grande puede tener cientos de ventanas, puertas corredizas, accesos de servicio, vanos de lobby y otras zonas vulnerables. Protección parcial y protección completa no son la misma condición de riesgo.
Un inventario de vanos aporta un registro documentado de las zonas incluidas en el proyecto. Puede identificar el vano, sus dimensiones, su ubicación y el sistema instalado, con fotografías cuando corresponda. Esa información sigue siendo valiosa después de un cambio de personal o ante un siniestro futuro, porque la propiedad puede demostrar qué existía en el momento de la instalación.
- ¿El expediente del proyecto identifica los vanos uno por uno?
- ¿Se distinguen las zonas protegidas de las no protegidas?
- ¿Las fotografías corresponden al inventario de vanos?
- ¿La aseguradora puede entender el alcance sin visitar la propiedad?
- ¿Se actualizó el inventario después de las remodelaciones?
Una buena documentación convierte «instalamos protección contra huracanes» en un registro verificable de qué cubre exactamente esa protección.