En Puerto Vallarta, una propiedad puede resistir el viento y aun así perder operación por agua.
La mayoría de las conversaciones sobre protección contra huracanes se concentran en ventanas, puertas, proyectiles y presión de viento. Eso es importante, pero en Puerto Vallarta el daño documentado durante Lidia mostró otro problema: inundaciones, escurrimientos, desbordamiento del Río Cuale y áreas exteriores inutilizables.
Una estrategia seria en Puerto Vallarta debe separar dos riesgos: aberturas verticales que necesitan protección contra viento e impacto, y espacios exteriores que necesitan protección contra lluvia, acumulación de agua y pérdida de operación. Una cortina anticiclónica puede proteger una ventana; no necesariamente resuelve una terraza, azotea, patio o acceso bajo durante una lluvia intensa.
- Haz una lista de ventanas, puertas y ventanales que requieren protección anticiclónica.
- Haz otra lista de terrazas, azoteas, patios y entradas expuestas a lluvia.
- Evalúa si tu propiedad está cerca de zonas bajas, ríos, canales o calles que se inundaron.
- Cotiza viento y agua como componentes separados, no como si fueran el mismo problema.
En Puerto Vallarta, “estar protegido” no debería significar solo tener cortinas para ventanas. También debe significar que las áreas exteriores y puntos de agua fueron considerados.