Porque funcionan con una relación de "eslabón más débil", no de promedio — y esa diferencia matemática cambia completamente cómo deberías evaluar un sistema.
Un sistema con material certificado al 100%, anclaje al 100%, pero diseño al 0% —componentes ensamblados sin probarse como conjunto— no tiene 67% de protección. Tiene la protección que le da su componente más débil, sin importar qué tan buenos sean los otros dos.
Evaluar un sistema promediando la calidad de sus componentes individuales sobreestima dramáticamente su protección real — el desempeño del sistema completo está determinado por su eslabón más débil, no por un promedio de sus partes.
- ¿Tu proveedor evalúa material, anclaje y diseño como conjunto probado, o cada componente por separado?
- ¿Un sistema con excelente material pero anclaje sin probar te está dando una falsa sensación de protección alta?
- ¿Existe un reporte de prueba del sistema ensamblado completo, no solo de sus componentes individuales?
- Un solo componente débil puede anular por completo el beneficio de los otros dos, sin importar qué tan certificados estén.
No preguntes "¿qué tan bueno es cada componente?" — pregunta "¿cuál es el componente más débil de este sistema, y qué tan débil es?"