Un huracán categoría 5 sostiene vientos de 252 km/h o más — suficientes para convertir cualquier objeto suelto en un proyectil letal.
El daño no ocurre de una sola forma, ocurre en secuencia: impacto de proyectiles, falla de aberturas, presión interna, levantamiento del techo, colapso progresivo. El concreto resiste la presión lateral del viento, pero no protege ventanas ni sella aberturas.
Las propiedades que sobreviven un categoría 5 con daños mínimos no son las más grandes ni las más costosas — son las que tenían todas sus aberturas protegidas con sistemas certificados, sin excepción.
- ¿La estructura de concreto se está confundiendo con protección de aberturas?
- ¿Existe un plan para cada ventana y puerta, o solo para las más visibles?
- ¿El sistema fue diseñado para la secuencia completa de daño, no solo el viento inicial?
- El tamaño o costo de una propiedad no predice su supervivencia — la cobertura de aberturas sí.
Sobrevivir un categoría 5 depende de las aberturas protegidas, no del tamaño o valor de la propiedad.