Entre 25% y 50% de caída en ocupación efectiva durante el periodo de reparación — justo antes de que comience la temporada alta de invierno del hemisferio norte.
Dado que septiembre y octubre concentran el mayor riesgo histórico de Mazatlán, el cierre de un ala completa por daño en ventanales o terrazas coincide, casi siempre, precisamente con el periodo previo a la recuperación turística de temporada alta — el peor momento posible para perder capacidad operativa.
Para un hotel de 150 o más habitaciones, varias semanas de ocupación efectiva reducida justo antes del inicio de la temporada alta pueden representar el equivalente a semanas o meses de ingresos normales perdidos, sin contar el costo directo de reconstrucción ni el tiempo del equipo directivo dedicado a gestionar la crisis.
- ¿Has calculado cuánto representa, en ingresos reales, una caída de ocupación de 25 a 50% durante 3 a 6 semanas en tu propiedad específica?
- ¿Tu plan de protección considera la temporada alta que sigue inmediatamente después de la temporada de huracanes?
- ¿El costo de un sistema certificado se ha comparado contra este escenario completo, o solo contra el costo de reparación física?
- Un cierre parcial durante semanas críticas puede costar más que la reconstrucción misma.
El verdadero costo de no proteger un hotel en Mazatlán no es solo el daño físico — es la ocupación perdida exactamente cuando la propiedad más la necesita.