La protección contra huracanes debe instalarse antes de la temporada, no cuando una tormenta ya está en el mapa.
Durante una alerta, el tiempo desaparece: materiales se agotan, instaladores se saturan, decisiones se toman bajo presión y la operación del hotel o propiedad ya está ocupada con emergencia, huéspedes, personal y protocolos. Lo que en calma puede planearse bien, en alerta se vuelve improvisación.
El mejor momento para instalar es antes de temporada. Durante la temporada todavía puede hacerse si hay tiempo, pero esperar a una alerta suele convertir una decisión técnica en una reacción de emergencia.
- ¿El sistema requiere fabricación a la medida?
- ¿La propiedad tiene muchas aberturas o áreas difíciles de instalar?
- ¿El personal necesita capacitación antes de poder desplegarlo?
- ¿El proveedor tendrá disponibilidad cuando todos llamen al mismo tiempo?
- ¿La instalación se está planeando o improvisando?
La temporada no es el momento de empezar a pensar. Es el momento de activar un sistema que ya fue elegido, instalado y entendido por el equipo responsable.