Comprar — o asumir que ya se tiene — protección contra huracanes sin confirmar quién específicamente la instalará antes de la tormenta.
La protección que permanece guardada durante un huracán no protege absolutamente nada. El error no es técnico ni de producto — es de planeación: el sistema existe, pero nadie tiene la responsabilidad clara de activarlo a tiempo.
Muchos propietarios creen que comprar protección resuelve el problema, sin darse cuenta de que "tener protección" y "estar protegido" son cosas completamente distintas — la segunda requiere una persona, un momento y un plan específico de instalación.
- ¿Puedes nombrar, ahora mismo, exactamente quién instalaría tu sistema si una alerta se emitiera hoy?
- ¿Esa persona sabe dónde está almacenado el sistema y cómo instalarlo correctamente?
- ¿Existe algún documento o acuerdo que asigne esa responsabilidad, o es un supuesto informal?
- Si no puedes responder la primera pregunta de inmediato, ese es exactamente el vacío que hay que resolver.
El producto correcto guardado sin un responsable claro de instalarlo es, en la práctica, lo mismo que no tener protección.