El riesgo no es solo pagar de más; es quedar con una propiedad a medio proteger antes de temporada.
Si un proveedor abandona o retrasa el trabajo, el hotel puede tener que contratar a otro en urgencia, pagar sobrecostos y operar con aberturas expuestas justo cuando el riesgo aumenta.
La protección financiera empieza antes de firmar: fianza de cumplimiento, contrato detallado, pagos por etapas, facturación formal y documentación clara de avances. Sin eso, el riesgo recae casi por completo en el hotel.
- ¿El contrato permite verificar avances antes de pagar más?
- ¿Existe fianza o garantía externa de cumplimiento?
- ¿Los anticipos están ligados a entregables claros?
- ¿Hay un plan si el proveedor no cumple el calendario?
Un hotel no puede protegerse contra huracanes dejando sin proteger el contrato que hace posible el proyecto.