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Caso de estudio · Por Fernando Loria, ingeniero y director de Hurricane Solution

Caso de estudio: protección contra huracanes para un hospital de la Marina de EE. UU. en Guam

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Resumen. El sistema de lona anticiclónica HS-1500 se utilizó en un proyecto de reemplazo de un hospital de la Marina de Estados Unidos en Guam, una isla en una de las regiones con más actividad de ciclones tropicales del planeta. La especificación de construcción de la Marina exigía que el sistema de protección de tela resistiera vientos de 274 km/h, unas 170 mph, que se instalara con herrajes de acero inoxidable y que se inspeccionara en presencia del oficial de contratos de la Marina.

Resumen

Un hospital es el ejemplo más claro de lo que ASTM E1996, la norma más usada como referencia para la protección contra impacto en huracanes, llama una instalación esencial: un edificio que tiene que seguir funcionando durante y después de una tormenta. Para las instalaciones esenciales en las zonas de viento más fuertes, la norma reserva su nivel de proyectil más exigente, el Nivel E. El HS-1500 está probado a ese nivel.

Este caso de estudio explica qué pidió la Marina, qué significan esos requisitos en términos de ingeniería, por qué el Nivel E es la referencia correcta para un hospital y qué pueden aprender de esto los propietarios de instalaciones esenciales en México.

Datos del proyecto

ConceptoDetalle
InstalaciónProyecto de reemplazo de un hospital de la Marina de EE. UU., Guam
EspecificaciónSección 10 71 13.13, Protección contra tormentas
Sistema utilizadoSistema de lona anticiclónica HS-1500
Resistencia al viento exigida (sistema de tela)274 km/h (unas 170 mph, 148 nudos)
Sistema complementarioCortinas enrollables de aluminio motorizadas: 6.7 kPa (unas 140 psf) en ventanas, 5.27 kPa (unas 110 psf) en accesos
HerrajesSujetadores de acero inoxidable; superficies metálicas ocultas de acero inoxidable
EntregablesPlanos de taller, datos de producto y manuales de operación y mantenimiento sujetos a aprobación del gobierno
SupervisiónInspecciones en presencia del oficial de contratos; reporte escrito en dos días hábiles
Norma de prueba del productoASTM E1996, nivel de proyectil E (madero de 9 libras a 80 pies por segundo, seguido de 9,000 ciclos de presión)

El contexto: Guam y el Pacífico occidental

Guam está en el Pacífico Norte occidental, la cuenca con más actividad de ciclones tropicales del mundo. Ahí las tormentas se llaman tifones, pero son el mismo fenómeno que los huracanes del Atlántico y del Pacífico oriental, y la isla ha recibido impactos directos o cercanos de tormentas muy fuertes muchas veces. En mayo de 2023, el tifón Mawar pasó justo al norte de la isla como una tormenta mayor, un recordatorio de que Guam vive con este riesgo de forma habitual.

La especificación de la Marina refleja esa realidad. Empieza definiendo los ciclones tropicales en términos internacionales: una tormenta tropical tiene vientos de 63 a 117 km/h, y un tifón tiene vientos de 119 km/h o más. También define las alertas a las que debe responder el hospital, desde una alerta de vendaval para vientos de 63 a 87 km/h hasta una alerta de tifón para vientos sostenidos de 119 km/h esperados en 24 horas o menos. Todas las velocidades se miden a 10 metros sobre el nivel del suelo, la convención meteorológica internacional.

El reto: un hospital que no puede cerrar

Para la mayoría de los edificios, una tormenta significa cerrar y esperar. Un hospital hace lo contrario. Tiene que seguir atendiendo pacientes mientras pasa la tormenta, y tiene que recibir más pacientes cuando termina. Su área de urgencias, sus quirófanos, su terapia intensiva y sus pisos de hospitalización no pueden evacuarse cada vez que se emite una alerta de tifón.

Eso convierte a la envolvente del edificio, sus muros, ventanas y puertas, en parte de la infraestructura médica del hospital. Si se rompe una ventana, el daño no termina en el vidrio:

  • Presurización interior. El viento que entra por una abertura rota presuriza el interior. El apéndice de ASTM E1996 explica que, cuando un edificio pierde su envolvente, su coeficiente de presión interna puede subir de 0.18 a 0.55, más del triple, y empujar hacia afuera contra el techo, los muros y los vidrios restantes con mucha más fuerza que aquella para la que se diseñaron.
  • Entrada de agua. La lluvia impulsada por el viento entra por la abertura y se extiende por plafones y pisos, dañando instalaciones eléctricas, equipo médico y áreas estériles.
  • Pérdida de servicio. Una sola abertura que falla puede dejar fuera de servicio un piso, un quirófano o un área de urgencias justo cuando la comunidad más lo necesita.

Lo que exigió la Marina

La especificación combinaba dos tipos de protección contra tormentas, cada uno asignado a las aberturas donde tenía más sentido.

Cortinas enrollables para ciertas ventanas y accesos: tablillas de aluminio extruido, un eje con contrapeso de resorte, operación motorizada a 120 volts con manivela manual en caso de falla eléctrica, y coordinación con el sistema de extracción de humo del hospital. Las cortinas en ventanas debían resistir una carga de viento mínima de 6.7 kPa, unas 140 libras por pie cuadrado, y las de accesos 5.27 kPa, unas 110 libras por pie cuadrado, con una deflexión limitada a 1/30 del ancho de la abertura y al menos 25 mm de separación del vidrio.

Un sistema de protección de tela se especificó junto con ellas: tela, tornillos, anclajes, conectores de extremo y cada componente necesario para un sistema completo, fabricado e instalado para resistir vientos de 274 km/h. La especificación trató la tela como un sistema, no solo como un material: los anclajes y conectores formaban parte del requisito.

Lo que significan 274 km/h

Una velocidad de viento de 274 km/h equivale a unas 170 mph, o 148 nudos. Es más del doble de los 119 km/h que la especificación usa para definir un tifón.

La diferencia es mayor de lo que parece, porque la presión del viento crece con el cuadrado de su velocidad. Duplicar la velocidad cuadruplica la presión. A 274 km/h, el viento empuja una superficie con aproximadamente cinco veces la fuerza que ejerce en el umbral de un tifón. Un sistema de protección diseñado para 274 km/h no está pensado para un tifón común; está pensado para uno severo.

Requisitos más allá del producto

La Marina no se quedó en las cifras de desempeño. La especificación también controló cómo se documentaba, construía y verificaba la protección.

  • Documentación antes de instalar. Los planos de taller debían mostrar alzados, cortes, espesores y calibres de los materiales, el método de anclaje, el tamaño y la separación de los anclajes, la ubicación de los herrajes y la forma en que el sistema se conecta con las ventanas y muros adyacentes. Se exigían datos de producto del sistema de tela y sus accesorios, y los manuales de operación y mantenimiento requerían aprobación del gobierno.
  • Herrajes resistentes a la corrosión. Toda la instalación usó sujetadores de acero inoxidable, y las superficies metálicas ocultas debían ser de acero inoxidable. Donde el aluminio tocaba concreto, mampostería, madera o metales distintos, tenía que protegerse. En una isla tropical con salitre constante, la corrosión no es un tema estético: un anclaje corroído es un anclaje débil.
  • Hecho a la medida. Cada abertura debía medirse en obra antes de fabricar, para que cada pieza correspondiera a la abertura real y no a un plano.
  • Instalación inspeccionada. El representante técnico del fabricante debía visitar la obra durante la instalación. Las inspecciones se hacían en presencia del oficial de contratos de la Marina, y debía entregarse un reporte escrito en un plazo de dos días hábiles sobre el cumplimiento de las instrucciones del fabricante, la calidad del trabajo, las deficiencias y las acciones correctivas. Después, cada cortina se probaba frente al oficial de contratos.

Así se ve la protección seria contra huracanes en una instalación esencial: un producto probado, un anclaje documentado, herrajes resistentes a la corrosión y una verificación independiente en obra.

El sistema: HS-1500

Se utilizó el sistema de lona anticiclónica HS-1500. Las lonas funcionan bien en hospitales por varias razones:

  • Cubren aberturas grandes e irregulares sin el peso ni el volumen de los paneles rígidos.
  • Se guardan de forma compacta y no dejan cajas en la fachada cuando no están colocadas.
  • No dependen de la energía eléctrica. No hay motores ni rieles que puedan fallar cuando la electricidad es incierta, que es justo cuando un hospital necesita su protección.
  • Resisten el salitre sin piezas mecánicas que se corroan, siempre que los herrajes de anclaje sean de acero inoxidable, como exigía la especificación.

Combinadas con cortinas enrollables motorizadas donde tienen sentido, las lonas permiten que una instalación asigne a cada abertura el tipo de protección que mejor le corresponde.

Por qué el Nivel E importa en un hospital

ASTM E1996 clasifica los edificios en tres niveles de protección y asigna el proyectil de prueba según el nivel de protección, la zona de viento y la altura de la abertura.

Nivel de protecciónQué edificiosProyectil en las zonas de viento más fuertes (hasta 9.1 m)
Protección MejoradaInstalaciones esenciales: hospitales y centros de salud con atención de emergencias, estaciones de bomberos y policía, refugios de emergencia, servicios necesarios en una emergencia, edificios con funciones críticas de defensa nacionalNivel E: madero de 9 libras a 80 pies por segundo
Protección BásicaTodos los demás edificios, salvo los clasificados como no protegidosNivel D: madero de 9 libras a 50 pies por segundo
No protegidosEdificios de bajo riesgo como instalaciones agrícolas y de almacenamientoNinguno

Los niveles D y E usan el mismo proyectil: un tramo de madera de 2x4 pulgadas, de 8 pies de largo y 9 libras de peso. La única diferencia es la velocidad, y la velocidad importa muchísimo. La energía de impacto crece con el cuadrado de la velocidad, así que el proyectil del Nivel E a 80 pies por segundo golpea con unas 2.5 veces la energía del proyectil del Nivel D a 50 pies por segundo.

La prueba no termina con el impacto. Después del golpe, el sistema pasa por 9,000 ciclos de presión de viento positiva y negativa, que simulan horas de ráfagas empujando y jalando una superficie ya dañada.

Para las instalaciones esenciales, el criterio de aprobación también es más estricto. En edificios comunes, un sistema puede aprobar con desgarres limitados, siempre que ningún desgarre supere 130 mm por 1 mm y ninguna abertura deje pasar una esfera de 76 mm. En instalaciones esenciales, el proyectil no puede atravesar el plano interior del sistema de protección. La norma también exige que los sistemas no porosos en instalaciones esenciales se separen del vidrio al menos su deflexión medida más 2 mm, para que la protección nunca toque la ventana que protege.

Por último, la norma establece que calificar en un nivel incluye automáticamente todos los niveles inferiores. Un sistema probado al Nivel E pasó la prueba que la norma reserva para hospitales y, con ella, los niveles fijados para edificios comunes.

Para ser precisos: la especificación de la Marina fijó su propio requisito, una velocidad de viento de 274 km/h, y no citó ASTM E1996. Los dos documentos miden cosas distintas: velocidad de viento por un lado, resistencia al impacto y a la presión por el otro. Lo que comparten es la conclusión de que un hospital en una región de tormentas severas necesita una protección muy superior a la común. El HS-1500 está probado al nivel que la principal norma de impacto asigna a edificios como este.

Lecciones para las instalaciones esenciales en México

Hospitales, clínicas, refugios de emergencia, estaciones de policía y bomberos, instalaciones de servicios y edificios de gobierno en las costas de México enfrentan las mismas tormentas que Guam. El huracán Otis golpeó Acapulco como categoría 5 en 2023; Wilma, Beryl y Milton han puesto a prueba a la península de Yucatán. La especificación de Guam ofrece un modelo claro para proteger edificios que no pueden cerrar:

  • Elige la protección con el estándar de instalaciones esenciales. Si un edificio tiene que seguir abierto cuando llega un huracán, elige su protección con el nivel escrito para instalaciones esenciales, no con el de edificios comunes.
  • Especifica el anclaje, no solo el producto. Exige planos de taller que muestren el tipo, tamaño y separación de los anclajes, y cómo se conecta el sistema con la estructura real.
  • Exige herrajes de acero inoxidable en zonas costeras. El salitre convierte el acero común en un punto débil en pocas temporadas.
  • Planea para una falla eléctrica. La protección de un hospital debe poder desplegarse sin electricidad, ya sea con un mecanismo manual o con sistemas que nunca necesitaron energía.
  • Verifica la instalación de forma independiente. Inspecciones, reportes escritos y pruebas de funcionamiento son lo que convierte una especificación en un edificio protegido.

Conoce más sobre nuestro enfoque de protección contra huracanes, o cómo protegemos hoteles y propiedades comerciales. Otro caso real: el caso de éxito del DIF Solidaridad.

Preguntas frecuentes

¿Qué velocidad de viento exigió la Marina para el sistema de protección de tela?

La especificación exigía que el sistema de protección de tela se fabricara e instalara para resistir vientos de 274 km/h, unas 170 mph.

¿Qué es el Nivel E de ASTM E1996?

Es el nivel de proyectil más exigente de ASTM E1996: un madero de 9 libras a 80 pies por segundo, seguido de 9,000 ciclos de presión. La norma lo asigna a instalaciones esenciales, como hospitales, en las zonas de viento más fuertes.

¿En qué se diferencia el Nivel E del Nivel D?

Los dos usan el mismo madero de 9 libras. El Nivel D lo dispara a 50 pies por segundo; el Nivel E a 80 pies por segundo, lo que produce unas 2.5 veces la energía de impacto. El Nivel E además viene con criterios de aprobación más estrictos para instalaciones esenciales.

¿Por qué los hospitales necesitan un nivel de protección más alto?

Porque tienen que seguir operando durante y después de una tormenta. Si falla una abertura, el viento y el agua pueden dejar fuera de servicio áreas de pacientes cuando más se necesitan.

¿Por qué usar lonas en un hospital en lugar de solo cortinas?

Las lonas cubren aberturas grandes e irregulares, se guardan de forma compacta y no dependen de la energía eléctrica. En el proyecto de Guam, la Marina especificó protección de tela junto con cortinas enrollables motorizadas, asignando a cada tipo de abertura el sistema que mejor le corresponde.

¿El HS-1500 está disponible en México?

Sí. Hurricane Solution instala el HS-1500 en hoteles, instalaciones esenciales y otras propiedades en todo México. Hurricane Solution también es el único miembro de la International Hurricane Protection Association fuera de Estados Unidos; conoce lo que significa.

¿Su edificio tiene que seguir abierto cuando llega un huracán?

Hurricane Solution evalúa sus aberturas con el criterio de instalaciones esenciales.