
Cuando compras un sistema de protección contra huracanes, la certificación es lo que garantiza que realmente funcionará en un huracán fuerte. No todas las mallas anticiclónicas son iguales, y no todas cumplen los estándares necesarios para zonas de alto riesgo como Cancún y Playa del Carmen.
Las certificaciones más importantes provienen de normas como:
- Florida Building Code (FBC)
- Miami-Dade County NOA
- ASTM International
- Pruebas de impacto de escombros
- Pruebas de presión cíclica
- Ensayo Mullen Burst de resistencia a presión

Un sistema certificado ha sido probado contra impactos de objetos impulsados a alta velocidad, ráfagas extremas, cambios de presión brutal y exposición UV prolongada.
Además, una buena certificación evalúa no solo la tela, sino también los anclajes, los clips categoría 5 y la instalación recomendada. De nada sirve una tela fuerte si el sistema de sujeción es débil.
Busca etiquetas que indiquen resistencia de más de 1,000–1,500 PSI, tornillería de acero inoxidable y materiales como Nylon Balístico o Poliéster con Aramida.
Si un producto no tiene certificación clara, es una señal de alerta. En un huracán real, lo último que quieres es confiar en un sistema no probado.
La certificación es tu garantía de seguridad.
